una cosa a definir(se)
Si la creación de alguna cosa es la propia muerte de la cosa, y mi nacimiento trajo consigo mi defunción, la única pregunta justa es ¿esa muerte implícita, es meramente un fin en detalle grabado a las plantas de mis pies que apenas se arrastran, o es una finalidad descrita, escrita y desleída en cada paso, en cada movimiento, en cada arrastrarme? ¿Es esta muerte la muerte inmanente que se me escapa de la boca entre estertores y carcajadas, o la muerte consabida final y paralizante que se me pierde y me gana a un tiempo a cada suspiro nostálgico? Nadie me responderá. Deberé esperar al final, a ese final que de cualquier manera llevo trazado en el paladar y en la nuca, a ese final que me espera pacientemente preguntándose casi sin curiosidad ¿cómo habrá de elegirme?
