quiero soñar

 

 

 

“Quiero soñar con hombres que vuelan, con aves de rapiña que devoran mis ojos tristes. Pero yo no deseo volar, y mis ojos no tienen qué ver. Todo pierde sentido. La utopía se esfuma y la voluntad de mi espíritu parte con ella.

Mil hombres con sus sueños y cien mujeres de ojos hermosos cargados de amor caminan junto a mí, pero quedo a la zaga. El vuelo de los sueños, de los hombres, no me atrapa. Se ha vuelto vulgar, y aunque quiero practicarlo, aunque quiero poseer el amor de aquellos cientos de ojos en los míos que entristecen, esos ya no son mis sueños y lejos han quedado. Sólo quisiera volver a soñarlos.

Ahora me paro frente al camino vacío, no hay miradas ni vuelos culpables de mi desengaño. No hay nada. Las sombras lo devoran todo y sé que es tarde, ya nadie lacerará mis ojos.”